Viernes, 9 / febrero / 2018


AEM: 5 años moviendo a México hacia el espacio

Si el sector aeroespacial fuera un país, habría crecido al doble que la lndia y China, dos de las economías que más han avanzado en los últimos años.

Para nuestra nación significa una industria que crece a doble dígito –mucho más que la economía en general– y que emplea a 50 mil personas directas y 150 mil de forma indirecta. De 2010 a 2016, las exportaciones mexicanas en el sector aeroespacial han totalizado 38 mil 322 millones de dólares, de acuerdo con datos de Proméxico.

En esta historia de éxito, la Agencia Espacial Mexicana (AEM), que cumple cinco años de construir las capacidades nacionales de México para impulsar el componente espacial del sector, cumple una labor relevante.

“En estos cinco años hemos hecho muchas actividades, la mayoría de ellas, coordinadas con otras entidades, gracias al apoyo de la SCT, y que tienen que ver con las comunicaciones, de los cuales el espacio provee una parte central, que son los satélites y el segmento terrestre, antenas, terminales y todo lo que tiene que ver con la infraestructura espacial”, comenta el director general de la agencia, Francisco Javier Mendieta.

En entrevista con A21, Mendieta Jiménez habló sobre varios temas, entre ellos la importancia de la investigación espacial en las telecomunicaciones, en qué consiste la infraestructura espacial de un país y la importancia que tiene para México contar con satélites de desarrollo propio.

La ley que aprobaba la creación de la AEM fue promulgada el 13 de julio de 2010 por el entonces presidente de México, Felipe Calderón.

No obstante, su estatuto orgánico, que rige la estructura interna de la agencia y sus actividades, fue publicado el 27 de noviembre de 2012 y entró en vigor al día siguiente.

Por lo que desde 2013, con su plena entrada en funciones, la agencia ha cumplido con el Plan Nacional de Actividades Espaciales, que es el plan rector del organismo y que tiene cinco ejes dominantes: la infraestructura espacial; la industria espacial; la ciencia y desarrollo tecnológico, la formación de capacidades humanas, y la cooperación internacional.

La inversión de un país en una tecnología, en una ciencia, en matemáticas tiene que traducirse en desarrollo de sistemas, de productos, de servicios, que por un lado den ese beneficio social y, por otro lado, constituyan soluciones comercializables en el mercado actual, el espacio es un escenario para el desarrollo de estos productos en la noción de la cadena de valor”.

La infraestructura espacial

“Es una responsabilidad de los gobiernos aportar lo necesario para el buen funcionamiento de carreteras, aeropuertos, proyectos de fibra óptica y en la parte de telecomunicaciones, por ejemplo, el gran reto de la red compartida, la cual llevará los servicios de la tecnología de la información; es decir, el Internet, la banda ancha, los sistemas y servicios de nueva generación “es donde se hace acopio de todas las capacidades de telecomunicaciones, tanto terrestres como espaciales”.

En este punto, indica Mendieta, los satélites juegan un papel crucial, principalmente en la comunicación móvil porque ya no se necesita tener ni conexión física ni cercanía a una red básica.

“Los satélites mexicanos cubren con su señal todo el territorio nacional, reflejándose un poquito en las fronteras y en mares territoriales. Recordamos que México tiene más de dos millones de kilómetros cuadrados de tierra y más de tres millones de kilómetros cuadrados de mar territorial, que son importantes para poder comunicarse”.

México, desde hace 33 años, cuenta con satélites de telecomunicaciones, llamados domésticos, es decir, que pertenecen a un país, desde los satélites Morelos, en la década de los ochenta; los Solidaridad, en los noventa, y ahora este gran sistema de telecomunicaciones MexSat.

El MexSat es un sistema integral de comunicaciones por satélite, de alta tecnología y complejidad, integrado por equipamiento especializado, de última generación, el cual permite la provisión de capacidad y servicios satelitales en territorio nacional, mar patrimonial y regiones aledañas a la nación (Centroamérica y el norte de Sudamérica).

Esta red “no sólo se utiliza para llevar la conectividad a la población. Recordemos que los servicios de telecomunicaciones de banda ancha ya son un derecho constitucional, y la SCT prevé todos los servicios de comunicaciones, principalmente la red compartida, que será interoperable para conectar a toda la población”, detalla el científico.

Desde los 80´s Mendieta ha trabajado con la NASA y la ESA, y ahora con la ONU, Japón y otros países en el impulso espacial de México, país que incluso ha sido invitado a participar en la Misión Espacial de la humanidad hacia Marte, fundamentalmente a partir de talento humano.

Desarrollo de capacidades humanas en materia espacial

Mendieta Jiménez resalta que, además, del desarrollo tecnológico, para la Agencia Espacial Mexicana, órgano descentralizado de la SCT, es importante la capacidad intelectual para poder instalar los sistemas que se utilizan para operar los satélites mediante la tecnología de la información y las telecomunicaciones.

“Las universidades, que están contiguas a los centros de desarrollo espacial, son parte de los aeroclústers, pues han alineado sus programas de ingeniería, tecnología, diseño y ciencias. La industria mexicana está transitando de la manufactura al desarrollo de tecnología e innovación”, comenta.

Otro punto que está estudiando la AEM es la medicina espacial y la biología espacial; es decir; el comportamiento de la vida en el espacio, desde las bacterias hasta el desarrollo de la flora, de los astronautas e incluso el comportamiento del cuerpo humano en condiciones espaciales: micro gravedad y exposición a los rayos cósmicos, pues existe mucho talento en México.

Y se investigan otras cuestiones relacionadas con el universo, tenemos también la ciencia, la exploración, y lo más importante es tener a mexicanos altamente calificados en universidades e incitar desde los niños a estudiar el espacio”.

Cooperación internacional y la cuarta hélice

Mendieta Jiménez comenta que México ha logrado, mediante la AEM, signar decenas de convenios internacionales no solo con Estados Unidos, sino con la Unión Europea, Japón, Brasil, Argentina.

“Las agencias espaciales de otros países están volteando a ver a México. Hemos enviado a numerosos estudiantes mexicanos a la NASA a entrenarse en investigaciones de temas que van desde imágenes hasta hábitats que van a entrenar en algunas misiones especiales, como a la de Marte y, posteriormente, en el entrenamiento del manejo de los satélites”.

“Realmente, la decisión de colonizar Marte y regresar a la Luna ya no es el futuro, es el presente. Ya hay una decisión importante en los gobiernos, ya hay una posición decisiva en el sector privado para invertir en esta gran misión, no solamente visitar y poner una bandera, sino colonizar el espacio. Puede parecer lejano, pero no lo es. México ya está invitado a participar”, indica.

Para Mendieta Jiménez, el espacio es la siguiente frontera de la humanidad. Por ello, la sociedad civil puede considerarse como la ‘cuarta hélice’ que complementa a las otras tres (academia, industria y gobierno).

El director de la agencia dice que estamos listos para comenzar a participar en las grandes misiones exploratorias en la era espacial, pero también reflexiona que este sector puede enseñarnos mucho más sobre el planeta en el que vivimos.

“Conocer la formación de la tierra, qué le puede pasar a la tierra si no la cuidamos y sobre todo la emoción de vivir en este fantástico planeta que nos ha dado muchísimo y debemos tener mucho cuidado en su preservación y sustentabilidad.”

Fuente
A21
http://a21.com.mx/aeroespacial/2018/02/08/aem-5-anos-moviendo-mexico-hacia-el-espacio