Miércoles, 11 / julio / 2018


En agosto, se decide futuro del NAIM: Jiménez Espriú

Javier Jiménez Espriú, propuesto por Andrés Manuel López Obrador como próximo titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), aseguró que si el próximo gobierno federal decide continuar la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) a través de una concesión, los empresarios que la detenten deberán restituir la inversión pública hecha al momento.

Entrevistado por El Economista, destacó que, para evitar la incertidumbre, a finales de agosto deberá haber una decisión final del próximo gobierno en este tema. “Sería deseable que no tardará más, porque ni la incertidumbre conviene ni las inversiones —en función de lo que se está haciendo— conviene que sigan, si no hay una decisión de hacia dónde vamos”, dijo.

Javier Jiménez Espriú confirmó que esta semana comenzará la revisión técnica del NAIM, entre funcionarios nombrados por el presidente Enrique Peña Nieto y el equipo lopezobradorista, respecto de las condiciones estructurales, ambientales y económicas en que avanza la construcción. Mencionó que, en esa revisión técnica, el equipo lopezobradorista requerirá información a los funcionarios de la SCT acerca de la situación física del terreno, el retraso en la obra porque —sostiene— ésta concluiría hasta el 2023, el control hídrico, el secado del lago Nabor Carrillo, la contaminación por el número de aviones que circularían, el impacto urbano así como los proyectos de conexión vial y de transporte.

Refirió que, si se decidiera continuar con la obra hasta el 2023, el gobierno de Obrador tendría que hacer mejoras al actual aeropuerto para resolver el problema de saturación para los próximos cinco años, aunque ya no podría hacerse una ampliación.

Jiménez Espriú dijo que, una vez concluida la revisión técnica, López Obrador decidirá si continuar con inversión pública y con ajustes la obra, concesionarla, o bien, cancelarla para en su lugar construir dos pistas en el aeropuerto militar de Santa Lucía. Explicó que, si la revisión arroja más de una opción, se sometería a consulta ciudadana y, de lo contrario, la decisión sería únicamente del próximo titular del Ejecutivo federal.

“(Si se optara por la concesión) en este caso, se estaría planteando que un grupo de la Iniciativa Privada asumiera los gastos que ha desarrollado el gobierno y emprendiera el resto de la construcción, en cuyo caso tendrían que hacer un análisis de beneficio-costo y de rentabilidad”, explicó.

—¿Los empresarios tendrían que devolver la inversión a la fecha? —se le preguntó.

Si, naturalmente. Si ellos van a hacer eso, o se plantearía dentro de la concesión, porque finalmente la concesión de todas maneras se va a concesionar en un terreno federal. Sería cuestión de analizar si lo que ya se invirtió forma parte del gobierno y lo que sigue de la Iniciativa Privada. Son detalles que no podemos ver sino hasta que se analicen todos los puntos y se tome una decisión.

—¿Sería rentable para los empresarios?

Cuando una persona adquiere una propiedad, los empresarios hacen un análisis de cuánto vale, cuánto van a invertir y en función de eso toman la decisión.

—¿Cuál sería el alcance si se optara por la concesión?

La concesión sería para la construcción y operación del aeropuerto, como están los otros aeropuertos. El de Cancún, Monterrey o Acapulco, las concesiones aeroportuarias son así. A partir de una licitación que se haría para ver quién ofrece las mejores condiciones, tanto cuantitativas como cualitativas, de un servicio público al que está obligado el gobierno y por alguna razón decide darlo en concesión.

—¿Concesionar implica privatizar?

No, una privatización no puede ser. Es un servicio público en una zona federal y un servicio donde hay participación de autoridades federales. El control aéreo es especial. En un aeropuerto hay un espacio aéreo que se controla y es propiedad de la nación. Eso tendría que ser una concesión, no una privatización, como ya se ha hecho en los otros aeropuertos.

—¿La decisión que se tome será explicada puntualmente a la ciudadanía?

A lo que lleguemos será informado la comunidad. Si no hay más que una opción, ésa sería la que tendríamos que hacer, pero le informaríamos a la comunidad por qué tenemos sólo una opción. En caso de que hubiera una más, se pondría a consideración de los demás (consulta ciudadana) y el gobierno tomaría la decisión que le corresponde por su responsabilidad.

El proyecto del NAIM en cifras:

US13,300 millones es el costo actualizado de la construcción del NAIM, según la SCT.
27.33% es el avance físico financiero del proyecto del NAIM al primer trimestre del año, de acuerdo con la SCT.

US8,000 millones se han asegurado de financiamiento privado para el NAIM.

70% de financiamiento privado para el NAIM es la meta del actual gobierno de Enrique Peña.

68 millones de pasajeros es la capacidad de gestión del NAIM en su primera etapa, que debería quedar lista en octubre del 2020.

Fuente
El Economista
https://www.eleconomista.com.mx/empresas/En-agosto-se-decide-futuro-del-NAIM-Jimenez-Espriu-20180711-0006.html